lunes, 3 de julio de 2017

Un monstruo en el espacio profundo: S5 0014+81

En la constelación boreal de Cefeo, a una distancia de unos 3 Gigapársecs (12000 millones de años-luz), se encuentra uno de los objetos más exóticos y terribles que existen en el universo: un blázar.

Se trata de un caso particular de quásar, esto es, un núcleo de galaxia activo asociado a un agujero negro supermasivo. En el caso de los blázares, su particularidad reside en el hecho de que su haz de energía se encuentra apuntando directamente a nosotros (no hay peligro ya que se encuentran muy, muy lejos). Esto conlleva grandes y violentas variaciones de brillo en muy poco tiempo, hasta de un 50% en un día.

Recreación artística de un agujero negro supermasivo con una masa que multiplica la de nuestro Sol en muchos millones (incluso miles de millones). La materia acelera en el disco de acreción mientras cae al pozo gravitatorio creado por el agujero negro. Debido a la alta velocidad de rotación del mismo, se generan unos poderosos haces de energía (principalmente de Rayos X y Gamma) que parten a velocidades relativistas desde eje de rotación, en perpendicular al disco de acreción. Fuente: NASA/JPL-Caltech


Cuando el ángulo θ entre el jet de un quásar y nosotros es 0, nos encontramos ante un blázar. Fuente: NASA

El imaginativo y evocador nombre con el que ha sido bautizado este blázar (S5 0014+81, cosas de los astrónomos), corresponde al estudio S5 del Instituto Max Plank y a las coordenadas celestiales del objeto en cuestión (ascensión recta y declinación).

Representación artística de un grueso disco de acreción con enormes cantidades de gas y polvo. Este quásar está muy bien alimentado (algunos pueden llegar a 'devorar' el equivalente de 1000 masas solares al año) y prueba de ello son los potentes haces de energía de Rayos X y Gamma. Fuente: ESA / V. Beckmann (NASA-GSFC)

Nuestro protagonista de hoy, S5 0014+81 tiene unas dimensiones y una masa tan colosales que suponen todo un desafío a la imaginación: nada menos que 240000 millones de kilómetros de diámetro, aproximadamente 1600 veces la distancia que hay entre la Tierra y el Sol. Su masa tampoco se queda corta, ya que se ha estimado que puede alcanzar las 40000 millones de masas solares... ¡eso es 10000 veces más masivo que el enorme agujero negro que hay en el centro de la Vía Láctea!

Las descomunales dimensiones de este monstruo son evidentes en este gráfico. Nuestro sistema solar casi ni se puede apreciar en el centro de S5 0014+81. Su diámetro estaría en torno a las 1600 UAs (1 UA = 150 millones de km), mientras que el de nuestro Sistema Solar es de aproximadamente 80 UAs. Fuente: Desconocido

Supera con creces al que se creía que era el agujero negro supermasivo más grande: el que se encuentra en el corazón de la galaxia M87 y que ostentó ese récord durante 60 años (entre 6000 y 7000 millones de masas solares, que no es poca cosa).

 Una vista de la galaxia elíptica gigante M87, anfitriona del segundo agujero negro supermasivo más grande conocido. Imagen del Telescopio Espacial Hubble

Como podrán suponer, un objeto tan masivo también ha de tener un brillo formidable: este blázar emite una energía equivalente a la de 300 billones de estrellas como el Sol, o 25000 veces la luminosidad de TODA nuestra galaxia... El hecho de encontrarse a más de 12000 millones de años-luz de distancia ha hecho que sólo fuera detectado en 1981 y gracias al uso de radiotelescopios.

Afortunadamente estos 'monstruos' del espacio profundo se encuentran a tales distancias que su furia  y su voracidad no suponen ningún peligro para nosotros.

Referencias:


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2 comentarios:

  1. Está claro, lo que nos hace grandes siendo tan pequeños no es la cantidad sino la calidad, no es la masa ni el volumen, sino la vida.

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    1. pues en realidad definiendo "estar vivo" como procesos químicos (al igual que esos eventos) no somos nada grandes, probablemente la ilusión de conciencia sea lo único que nos hace diferentes, y pues solo es una ilusión xD

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